10 cosas que debes considerar antes de someterte a una cirugía plástica
- Isabel Martinez Leon
- 3 may 2016
- 4 Min. de lectura

Algunas decisiones en la vida se pueden tomar a la ligera, someterse a una cirugía plástica no es una de ellas. La decisión de alterar una parte de tu cuerpo es algo trascendental ya que el impacto de un procedimiento de este tipo no solo puede ser físico y económico, sino además emocional y mental, por lo que se debe tomar a conciencia y requiere de una preparación especial.
Hasta el momento no me he practicado ninguna y no lo estoy considerando, pero en vista del posicionamiento que tienen hoy en día las cirugías plásticas y en que cada vez conozco más chicas con la intención de practicarse alguna, me dí a la tarea de hacer esta lista de las cosas que deberías pensar antes de entrar a una sala de cirugía por elección propia.
¿Es la opción correcta para mí?
Muchas mujeres se hacen cirugías plásticas siguiendo una moda o imitando a las celebridades pero no tienen en cuenta si lo que desean les conviene para su tipo de cuerpo o cara y terminan con algo que no les favorece. Si no te sientes conforme con alguna parte de tu cuerpo y ya has intentado mejorarla con otros métodos pero no lo has logrado, asesórate bien, busca testimonios de personas como tú y podrás tomar la mejor decisión.
¿Me siento presionada por algo o alguien?
Únicamente tú debes ser la que desea el cambio nadie puede obligarte ni presionarte, no pienses que con unos pechos más grandes o unos labios más gruesos mejoraran tus experiencias con el sexo opuesto, la realidad es otra, nadie te va a querer más ni menos. Y si tu pareja quiere cambiar una parte de tu cuerpo considera mejor ¡cambiar de novio!

¿Podré soportar el dolor y la recuperación?
No importa lo que hayas visto u oído, toda intervención implica algo de dolor, algunas experimentan más que otras y siempre después de una cirugía se necesitan al menos dos semanas para recuperarse y funcionar normalmente, por otra parte pueden haber sangrados, moretones y/o abultamientos. Debes estar preparada solicitando el permiso necesario en el trabajo y contando con ayuda en casa pues en algunos casos no podrás hacer fuerza o incluso ponerte de pie durante unos días.
¿Conozco a fondo el procedimiento y los riesgos?
La cirugía plástica al ser cosmética no quiere decir que no implique riesgos, aun en manos de un cirujano competente pueden haber complicaciones, en especial cuando la intervención requiere administración de anestesia. Investigar nunca ha hecho daño a nadie y en estos casos es mejor conocer todos los riesgos posibles, comentarlos con tu médico y tu núcleo familiar y tomar todas las precauciones necesarias. Las cifras de muertes por cirugías estéticas son realmente alarmantes.
¿Confío en el especialista que elegí?
Esta es una de las cosas más importantes. El profesional que te va a practicar la cirugía debe inspirarte total confianza para hablar, ser lo suficientemente ético para recomendarte la mejor opción para ti, dedicarte todo el tiempo que requieras y estar completamente capacitado específicamente para tu operación. Desgraciadamente hay muchos impostores así que visita por lo menos 3 de ellos, revisa muy bien sus hojas de vida, pregúntales si pertenecen a la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica y verifica la información. Si alguno te genera sospecha elimínalo de tu lista.

¿Tengo el dinero para pagar el procedimiento y todo lo que viene después?
Una buena cirugía implica una buena inversión, los mejores médicos no suelen incentivar a sus pacientes con descuentos, así que prepárate a pagar bastante y de una vez pregunta todo lo que vas a necesitar al salir de la operación, incluido masajes, fajas, medicamentos, gimnasio, alimentación especial, etc. Muchas veces después de una cirugía es necesario hacer una reparación porque se obtuvo un resultado inesperado, pregunta quién correrá con los gastos en caso de requerirlo.
¿Cuánto me durara el resultado?
Los resultados de una cirugía plástica no son permanentes, pero una vez que te la practicas no hay marcha atrás, entérate cada cuanto tendrás que hacer un retoque o cambiar tus implantes si es el caso. Por otra parte llegará el momento en que tendrás que aceptar el paso del tiempo y los efectos de los años en tu cuerpo, y es mejor estar preparada, asumirlo con madurez y sacar el mejor partido de lo que tienes.
¿Estoy al día con mis chequeos médicos?
Si elegimos un buen médico, este nos solicitará todos los exámenes correspondientes para verificar que somos una buena candidata para la cirugía, no ocultes ningún tipo de información o dolencia cualquier dato puede ser significativo.

¿Tengo expectativas realistas sobre el resultado que voy a obtener? Un cirujano no es un mago así que no esperes milagros, debes ser consciente de qué esperar y saber cómo es tu cuerpo hoy y qué tanto puede cambiar con una cirugía. Tampoco podemos pensar que al salir de la cirugía seré una nueva persona o tendré más éxito. Los cambios externos son solo eso, no son para mejorar tu salud y bienestar.
¿Estoy atravesando una crisis o algún tipo de trastorno emocional?
Si estás pasando por un momento depresivo o evento desafortunado, esto no te permitirá pensar bien así que no es recomendable que tomes una decisión como esta en estos momentos.
Quizás todas en algún momento hemos soñado con mejorar alguna parte de nuestro cuerpo, por ejemplo tener una cintura más esbelta o una nariz más fina, pero en realidad todos estos procedimientos tienen sus peligros ocultos, y no necesariamente nos harán ser más felices.
Las cirugías pueden convertirse en un círculo vicioso con efectos irreversibles en nuestro cuerpo que lejos de hacernos bien nos pueden hacer mucho daño y con los años hacer que luzcamos cada vez peor, basta con ver a las celebridades que se han excedido con las cirugías y el resultado es fatal.
No está mal querer lucir bien, pues esto nos da seguridad y mejora nuestra autoestima pero es importante evaluar hasta donde podemos arriesgar para lograr lo que queremos y cuanto nos beneficiara. Las mujeres contamos con muchas herramientas maravillosas para sentirnos más bellas como el maquillaje, el vestuario, el arreglo del cabello, todo esto combinado con una alimentación sana, alguna actividad física y una gran actitud, nos hará ver y sentir conforme con nuestro aspecto lo que se reflejara en nuestra vida cotidiana.
Producción. Margarita Carrascal
Fotografía. Alejandra Duran